El següent fragment del llibre Instrucciones de novicias (2026) d’Ana Garriga i Carmen Urbita, parteix de la confrontació entre la reconstrucció històrica d’un cas real i la seva reinterpretació cinematogràfica contemporània. A través de l’experiència com a espectadores, les autores posen en qüestió la mirada de la pel·lícula i obren una reflexió crítica sobre la representació del desig, el poder i la sexualitat femenina. Alhora, el text s’inscriu en un debat més ampli sobre la negació o invisibilització de les relacions lèsbiques en contextos conventuals, reivindicant la complexitat dels testimonis històrics davant lectures simplificadores o esbiaixades.

Aquel otoño de 2022 llegó a las salas de cine Benedetta, la película en la que Paul Verhoeven, el director de Instinto básico, daba vida a las peripecias lésbicas de una monja teatina en la Pescia en el siglo XVII. De la relación entre Benedetta Carlini y Bartolomea Crivelli sentíamos saberlo casi todo, así que acudimos al cine como dos fans arrogantes y resabiadas, convencidas de entender sobre la película que íbamos a ver más que cualquier espectador e incluso más que sus propios creadores. El proceso abierto a Benedetta en 1619 por sus visiones místicas había terminado por desvelar algo mucho peor que un par de estigmas o un relato fantasioso de apariciones marianas: una relación de dos años, a veces no demasiado consentida, entre Benedetta, priora del convento, y Bartolomea, su asistente.

Durante dos o tres años, dos o tres veces a la semana —había declarado Bartolomea— por las noches, después de desvestirse e irse a la cama esperando a que su compañera que la sirve se desvistiera también, Benedetta la forzaba para meterse con ella en la cama y, besándola como si fuera un hombre, se revolcaba encima de ella hasta tal extremo que las dos se corrompian porque la retenía durante una hora, a veces dos y a veces incluso tres horas. Y Benedetta hacía estas cosas durante las horas más solemnes: especialmente por la mañana y al atardecer […] Benedetta, para obtener más placer, ponía su cara entre los pechos de la otra y se los besaba y quería siempre estar encima de ella.

Judith C. Brown, Immodest Acts. The Life of a Lesbian Nun in Renaissance Italy. Oxford UP, 1996, p. 162. Nuestra traducción.

Las palabras de Bartolomea estaban tan repletas de matices, que la visión tórrida y desproblematizada de Verhoeven nos espantó. Al salir del cine, nos bebimos dos cervezas (nunca había tiempo para más) y comentamos indignadas que la cámara de Verhoeven era un calco de la mirada pornográfica que tanto repelús nos suscitaba en los procesos inquisitoriales. […]

—Ana Garriga i Carmen Urbita, Instrucciones de novicias. Blackie Books, 2026, 133.